Corona Capital, 2014.
El festival que más había esperado del año. Iba con unas botitas cafés, short con medias y una camisa de cuadritos.
Locación: La CDMX, el 12 de octubre; pleno otoño.
Llegué al festival cuando Sam Smith estaba comenzando a cantar, de ahí nos estuvimos moviendo a distintos escenarios para ver a Foster the People, The Kooks y para finalizar, a Lykke Li.
Aproximadamente a las 7:00pm comenzó a llover y a hacer muchísimo frío, el Autódromo se empezó a inundar y había lodo por todas partes.
Al ser un espacio abierto, no había muchos lugares para refugiarse de la lluvia entonces sólo podías correr a lo tonto o aguantar el frío.
Conforme fue anocheciendo la temperatura disminuyó más y más, se hicieron unos charcos gigantes llenos de lodo, alcohol y quién sabe qué otras cosas más.
Corriendo de un lado a otro buscando dónde meternos, caí en un charco gigante que me cubrió hasta las rodillas mientras que al mismo tiempo a la chica que estaba lado de mí se le caía su iPhone a otro hoyo de lodo y de pronto no supimos qué hacer.
Un par de minutos después, la lluvia paró y pudimos seguir en el festival pero ahora nos congelábamos ya que toda la ropa estaba completamente mojada.
A pesar de haber sido una mala experiencia, la volvería repetir mil veces (aunque las botas que llevaba puestas no opinen lo mismo).
Locación: La CDMX, el 12 de octubre; pleno otoño.
Llegué al festival cuando Sam Smith estaba comenzando a cantar, de ahí nos estuvimos moviendo a distintos escenarios para ver a Foster the People, The Kooks y para finalizar, a Lykke Li.
Aproximadamente a las 7:00pm comenzó a llover y a hacer muchísimo frío, el Autódromo se empezó a inundar y había lodo por todas partes.
Al ser un espacio abierto, no había muchos lugares para refugiarse de la lluvia entonces sólo podías correr a lo tonto o aguantar el frío.
Conforme fue anocheciendo la temperatura disminuyó más y más, se hicieron unos charcos gigantes llenos de lodo, alcohol y quién sabe qué otras cosas más.
Corriendo de un lado a otro buscando dónde meternos, caí en un charco gigante que me cubrió hasta las rodillas mientras que al mismo tiempo a la chica que estaba lado de mí se le caía su iPhone a otro hoyo de lodo y de pronto no supimos qué hacer.
Un par de minutos después, la lluvia paró y pudimos seguir en el festival pero ahora nos congelábamos ya que toda la ropa estaba completamente mojada.
A pesar de haber sido una mala experiencia, la volvería repetir mil veces (aunque las botas que llevaba puestas no opinen lo mismo).


Gran noche..! Increible experincia.
ResponderEliminarTú ni fuiste
EliminarNi tú
Eliminarjajaja ni modos Miroz pero lo bueno es que lo disfrutaste
ResponderEliminar¡Wow ojalá vayas a más eventos de estos!
ResponderEliminarQue chingon, disfurta de todo ello.
ResponderEliminarbuenas botas
ResponderEliminarYa devuelva esas botas a la Trevi
ResponderEliminarApuesto a que estuviste riéndote de todo lo que pasaba, porque eres de esas personitas que toman todo, por el lado bueno. 😘😘
ResponderEliminar¡Eran unas hermosas botas! Que bonita experiencia
ResponderEliminarJaja que pedazo de anectdota! Me encantó
ResponderEliminar